Que divulguen otros

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Estos días de descanso he dedicado tiempo a entender los conceptos que relacionan la gestión del
conocimiento con su divulgación, que no su difusión, que de eso ya se encargan
quienes les va en ello la financiación futura. Aunque es cierto que cada vez
más se cuestiona el modelo, e incluso se tiende hacia el preprint para
evitar la lentitud
con la que se publican los artículos científicos,
especialmente en el campo de la biología. Creo que el modelo tradicional de
publicar está próximo a su muerte tal y como lo entendemos.


Hace
unos años, tal vez diez, quedé marcado por una publicación de la Fundación Cotec,
en concreto “Comunicar la ciencia”,
documento elaborado magistralmente por Luis. A. Martínez Sala, al que ahora puedo
darle las gracias, aunque he de reconocer que el principio me echó un poco para
atrás: “Nuestras sociedades de principio de siglo viven una revolución
científica y tecnológica en la que productos, procesos y servicios incorporan a
diario innovaciones que hunden sus raíces en los logros de la investigación
básica y en su posterior aplicación”

Aunque el formato del documento
era electrónico, lo imprimí. Sí, todavía sigo necesitando el papel, pido perdón
por tal derroche que afecta a la sostenibilidad nuestra de cada día, pero es
que leer tal documento (240 páginas) sin poderlo subrayar ni escribir al lado los
comentarios e ideas que me iban surgiendo se me hacía complicado.

En el momento en que hice volar
sus hojas de forma fortuita y empecé a darme cuenta de su verdadero contenido,
no pude más que sorprenderme de lo mucho que su contenido se acercaba a lo que pensaba
que debía contener. No me sorprendió el que lo contuviera, lo que me sorprendió
es que creyendo saber que lo contenía, no había hecho el esfuerzo de leerlo.
¿Qué me sorprendió? La siguiente frase: “Para la mayoría de los ciudadanos, ciencia
y cultura son términos contradictorios que se excluyen mutuamente”.

Tenemos un país de baja cultura
científica, eso es evidente. Sin embargo existe una sociedad ansiosa de
conocimiento, que con el uso de los nuevos canales de comunicación, de forma
amena e imaginativa, están consiguiendo incrementar el nivel cultural y de esta
manera reducir la vulnerabilidad que proporciona la formación escasa. Aunque es
cierto que el modelo, que todavía prevalece, y al que nos referíamos en el
primer párrafo hace que no sea fácil adquirir esta cultura. Está demasiado
estereotipado, constreñido. No critico la valía que tiene para mantener la
excelencia científica y evitar fraudes, que también los hay, sino como elemento
de divulgación masiva del conocimiento que se genera.

A través de blogs, podscats,
twitts, videos… nos informamos y formamos, adquirimos consciencia de la
estructura que deben tener las profesiones del futuro. Entre las capacidades
que demandan, está la obligación de dar respuesta a las necesidades de la
sociedad y la responsabilidad de comunicar adecuadamente, de saber divulgar
profesionalmente.

La prensa
convencional ya se ha sumado a esta necesidad social, lo vemos en
@BigVangLV de
La Vanguardia
, con @materia_ciencia de El País , o con la
proliferación de blogs específicos en @Premios20Blogs de 20Minutos. Secciones que hace poco tiempo no ocupaban tanto
espacio y en los que no existían contenidos complejos que llamaran la atención.

 

Javi
Polinaro (
@JaviPolinario), en “Cómo
divulgar ciencia a través de las redes sociales
” nos enseña que no es
necesario ser un científico para escribir con rigor y calidad de ciencia. Lydia Gil, destaca en Twitter (@TuSocialMedia) aplicando
y ayudando a científicos a utilizar la social media para divulgar de una forma
profesional. Tampoco es científica profesional pero no lo necesita. Albert Gurri (
@AgriCiencia) juega con las nuevas formas de comunicar ciencia en su blog dedicado
a temas agroalimentarios Agriciencia

También tenemos casos de científicos excelentes que triunfan con la
divulgación científica como
J.M Mulet (@jmmulet),  J.M. López Nicolás (@ScientiaJMLN) o el
incansable Lluis Montoliu (@LluisMontoliu) que acabará
haciendo posible que entendamos qué es la técnica CRISPR.
Xavier Lasauca (@xavierlasauca)
aúna ambos mundos y reflexiona de forma
continuada sobre cómo es posible utilizar las herramientas que la red nos
proporciona para gestionar el conocimiento.

 

Y cómo no, grupos
de científicos que impulsan blogs de impacto social y que son referente como el
Centre de Recereca en Sanital Animal (
CRESA) que a través de Cresa&deCity hace
precisamente eso, divulgación científica. También nos encontramos con
instituciones que reinventan la forma de comunicar, como el InspiringBlog de
Tecnalia donde investigadores, técnicos y
profesionales de la comunicación, de diversas disciplinas, se apoyan.

 

Son sólo algunos
ejemplos de lo que está sucediendo.

 

Tenía la percepción de que mi ciencia estaba culturalmente bien
representada por el hecho de que mi madre siempre había pedido, en el mercado y
al pescadero, peces de los que “su hijo
había producido, y que no le contase milongas, que ella ya sabía lo que era
bueno y lo que no, que se lo había dicho “su
hijo
” ¡qué voy a decir que no se sepa de lo que las madres son!

Como recién caído del guindo, me
doy cuenta de que lo que en realidad estaba transcendiendo no era lo que yo
había publicado. No era consecuencia de los diferentes proyectos, o las
intervenciones ante foros selectos y llenos de personalidades, no, era sólo lo
que yo le había contado a mi madre respecto
a lo que conocemos como acuicultura
. Lo que había sido capaz de
transmitirle de acuerdo a su necesidad de conocimiento y adaptándome a ella.

Creo que es necesario que
nos olvidemos de nuestras circunstancias, de lo que debe constar en nuestro
currículo, de lo que se espera de nosotros como generadores de conocimiento.
Debemos descender a la tierra de los mortales, y explicar sencilla y claramente, sin acritud, de forma natural y
distendida
que nuestras lubinas, por ejemplo, cuando se escapan (que a
veces pasa y que mejor que no pase) no son devoradoras natas que se comen hasta
las manos de los niños que juegan en la playa, o que nuestras doradas, por
ejemplo, no
vienen de Noruega
, aunque lo diga la etiqueta, cuando está y se entiende.

Que hay seguridad
alimentaria por encima de todo y que empezamos a saber cómo alimentar y cuidar
adecuadamente a los animales. Que cada vez hay una mayor preocupación por
hacerlo mejor y que es necesario que se sepa.

No se pierde el tiempo
cuando se divulga con profesionalidad y responsabilidad. La pérdida se produce
justo al contrario, cuando se quiere hacer de la manera no adecuada y
pretendiendo ser los únicos poseedores de verdades absolutas. Olvidando lo
elemental, comunicar adecuadamente.

No podemos dejar pasar la oportunidad de que se conozca, de primera
mano, lo que hacemos por mejorar nuestra actividad, la acuicultura. No dejemos que divulguen otros, no solamente, porque
de ser así existe una elevada probabilidad de que sigamos dando la espalda a la
sociedad, y cuando queramos darnos cuenta sea demasiado tarde. Tal vez ya lo
sea para muchos.

5 comentarios en “Que divulguen otros

  1. Interesante, justo ayer salió publicada la encuesta del FECYT sobre la percepción social de la ciencia, a destacar esta observación: "Los ciudadanos perciben un déficit en formación científica aunque desciende del 47,1% al 44,2% el porcentaje de los que consideran que su educación científica es baja o muy baja, que sigue siendo superior a los que la califican de normal (42,6%). Destaca que los jóvenes de 15 a 24 años perciben una mejor educación científica que la media, pues solo un 29,9% la califica de baja o muy baja, 14 puntos menos que la media." El informe completo en: fecyt.es/sites/default/files/news/attachments/2017/04/epscyt2016_informe_final_web_fecyt.pdf

  2. Hola Cristóbal,

    La misma Encuesta de Percepción Social de la Ciencia indica que queda muchísmo trabajo por hacer, ya que tenemos un grave problema cuando los titulados universitarios son los que más confían en la homeopatía, o cuando comprobamos que más de un 30% de los ciudadanos no se muestra interesado porque no la entiende.

    Sin embargo, creo que es importante resaltar también que el panorama tiende a ser alentador porque poco a poco se van sumando más investigadores/divulgadores a la causa (como todos los cracks que has incluido aquí) y eso, terminará dando grandes frutos.

    ¡Muchísimas gracias por la mención! Sin duda es un gran honor aparecer en este post.

    Un saludo,

    Lydia Gil

    1. Gracias a a ti Lidia. Cierto que la encuesta ofrece información muy interesante, no pude consultarla antes de escribir el post, ya que se publicó casi simultáneamente, sin embargo tal y como dices, parece que poco a poco la brecha se va empequeñeciendo. Lo más importante, para mi, es que se pierda el miedo a divulgar con seriedad y calidad, aportando valor y con un lenguaje adaptado, adaptándolo al medio. Nos queda mucho, pero vamos aprendiendo. Gracias por guiarnos.

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