El mundo ha cambiado, cierto, pero ni mucho menos como yo esperaba, me gustaría pensar que como muchos esperábamos que sucediera. Aquel 14 de marzo del 2020 amaneció incierto y miedoso. Desconocíamos lo que los próximos 15 días, que fue la primera medida tomada, nos iban a proporcionar. Empezamos a generar inmensas dodis de generosidad, recuerdo el primer post que inauguró lo que posteriormente serían 70 días seguidos de una crónica curativa:
Como quince días dan para mucho, y vamos a tener algo de tiempo extra, desde HAs ponemos a disposición de quien quiera una versión en pdf de nuestro libro, versión reeditada.
https://www.dropbox.com/s/3f2b5pre4fkban0/Historias%20acu%C3%ADcolas%20pdf.pdf?dl=0
«Crónicas mundanas de la Covid-19» fue el formato de analgésico social que me impuse para que la realidad no se me escapase. Han quedado recogidas en la serie «Covid-19». El obligatorio recordar porque no hay que olvidar. El olvido nos ha traído hasta esta etapa en la que la mentira parece ser más cierta que la verdad, donde hay quien se regodea en la falsedad y quieren hacer que creamos que no se produjeron muertes, que la sanidad no es tampoco tan importante, como tampoco lo eran otros cientos de miles de trabajadores que descubrimos esenciales, que la ciencia no ayudó y que los burros vuelan.
Por primera vez en mucho tiempo, la utopía casi se hizo real y era bonita la solidaridad y puede que hasta nos volviésemos más humanos. Hoy rozamos la distopía. No hemos aprendido nada.
Un placer volver a leerte.
Semper fidelis.